Te contamos que tener en cuanta a la hora de seleccionar el mejor Sommier.

Primero, el Bastidor

Es la estructura que aguanta el somier y hay dos tipos de materiales; de madera y metálico, siendo el de madera el más aconsejable y robusto.

Si eliges un bastidor metálico, su principal ventaja es la económica, ya que ofreciendo la misma calidad suelen ser bastantes más baratos, tan solo debes tener en cuenta el diámetro de los tubos, ya que a mayor grosor, mayor resistencia, siendo el de 1.5 mm el más indicado.

Luego, las Rótulas

Son la sujeción de las láminas a los bastidores, dependiendo del colchón que tengas te pueden servir unas u otras. En el mercado existen las rótulas de plástico para colchones de muelle, ya que dan firmeza. Las rótulas de caucho dan más flexibilidad a las láminas y se recomiendan para colchones de látex o viscoelásticos.

Y por último las rótulas de Hytrel, una combinación de plástico y caucho que son las más recomendables porque son mucho más resistentes.

Importante: Las Láminas

Hay gran variedad de láminas de somieres pero las más utilizadas son las de haya, pues son resistentes y tienen mayor elasticidad.

Además son más estéticas y no tienen cargas eléctricas, mientras que las láminas metálicas, pese a ser más económicas, son menos duraderas.

  • Si ya disponemos de un colchón elegir una tipología de soporte que sea compatible con él. En caso contrario es aconsejable elegir colchón y somier conjuntamente. Por lo general, los colchones de látex no deben usarse sobre bases tapizadas por cuestiones de ventilación mientras que sobre un sommier de lamas se pueden usar tanto colchones de látex como colchones y alguna almohada viscoelástica.
  • Características de las lamas del somier. De la cantidad de lamas que disponga el somier y de la anchura de las mismas dependerá la firmeza del conjunto. Las lamas de mayor calidad son las fabricadas en madera de haya tratada.
  • Fijación de las lamas al bastidor del somier. La forma de encastrar las lamas al bastidor condicionará las prestaciones del somier; si esta unión se realiza por medio de cápsulas basculantes y no de manera rígida, las lamas del somier se adaptarán a la forma del cuerpo y resultará más confortable.
  • Elegir las zonas de descanso. En ocasiones y dependiendo de la adecuación que se desee proporcionar al cuerpo, se pueden agrupar o independizar varias lamas del somier mediante tensores. De esta manera se consiguen distintas zonas de confort (lumbar, piernas, espalda, cabeza…).
  • Los somieres de metal son más ligeros y económicos. Por el contrario, se trata de un producto menos estético y menos duradero. Por otra parte, los somieres de madera presentan una mayor estética y una mayor duración. Además, carecen de cargas estáticas.